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El Taller por dentro: así se ve una orden de servicio bien llevada

· 8 min de lectura


Un taller que trabaja con libreta funciona — hasta el día que hay veinte equipos adentro, tres técnicos y un cliente enojado que jura que su teléfono “no estaba estrellado”. El módulo Taller de Muelle existe para ese día. Este es un recorrido real, con capturas de nuestro propio taller en operación.

La cola: qué hay adentro, quién lo tiene, para cuándo

Cola de trabajo del Taller con órdenes en curso, estatus y montos La cola del taller: cada equipo con su folio, estatus, antigüedad y monto.

La pantalla principal responde las tres preguntas del taller a primera vista: qué hay en cola, qué está atrasado y cuánto dinero hay en juego. Cada orden lleva su folio, el equipo, el estatus (recibido → en diagnóstico → en reparación → listo → entregado) y los días que lleva adentro. Los contadores de arriba — atrasadas, en progreso, entregadas hoy, ingresos del día — son el pulso del taller sin pedir reportes a nadie.

Un técnico toca «Tomar» y la orden es suya: queda registrado quién trabaja cada equipo, y la productividad por técnico sale sola.

La orden: todo lo del equipo en un solo lugar

Detalle de una orden de reparación con equipo, falla, refacciones y pagos La orden completa: equipo con IMEI, falla reportada, refacciones usadas, anticipo y saldo.

La orden de reparación es el expediente del equipo:

  • Identificación — marca, modelo, IMEI o número de serie, accesorios recibidos (checklist, para que nadie “recuerde” un cargador que no dejó).
  • La falla y el diagnóstico — lo que reporta el cliente y lo que encontró el técnico.
  • Refacciones — ligadas al inventario: cada pieza usada se descuenta y suma al costo real de la reparación.
  • Dinero — anticipo al recibir, saldo al entregar, o pagos parciales; todo entra al corte de caja.
  • Firma del cliente en pantalla — acepta el estado del equipo y la política de garantía al dejarlo.

Fotos y garantía: la evidencia que evita pleitos

Cada orden guarda fotos de entrada y de salida. La esquina golpeada, la pantalla estrellada, el líquido en la placa: foto con fecha, ligada a la orden. Cuando alguien regresa reclamando un daño que ya traía, abres la orden y el tema se cierra sin discusión.

La garantía (30/90 días o la tuya) queda escrita en la orden, y un reingreso por garantía se liga a la orden original — sabes qué se hizo, cuándo y con qué refacción. La política completa la contamos en Garantías de reparación que no te cuesten dinero.

«Tu equipo ya está listo» — sin que nadie tenga que acordarse

Cuando la orden pasa a listo, el cliente recibe el aviso por WhatsApp desde el número de tu negocio, automático. Recordatorios de recolección para los equipos que nadie recoge, confirmación de cotización antes de reparar — el teléfono del taller deja de ser el cuello de botella.

El tablero: el taller en números

Tablero del taller con indicadores de órdenes, tiempos y utilidad El tablero: órdenes por estatus, tiempos de entrega y utilidad por reparación.

Para el dueño, el tablero junta lo que en libreta es imposible: órdenes por estatus y antigüedad, equipos listos que nadie ha recogido (ahí hay dinero parado), utilidad por reparación con costo real de refacciones, y reingresos por garantía — que son tu termómetro de calidad.

Taller y mostrador, una sola caja

El Taller no es un sistema aparte: el anticipo que cobras al recibir y el saldo al entregar entran al mismo corte de caja del punto de venta, la mano de obra sale como concepto de venta, y si el cliente pide factura, se timbra al momento con el módulo CFDI. Un solo sistema, una sola verdad.

¿Tienes taller — de celulares, de computadoras, de lo que sea que se reciba, se repare y se entregue? Esto viene incluido en cualquier plan de Muelle.